Endomarketing contagia de felicidad a las pymes

La tecnología y la innovación empresarial se encargaron de ubicar al ser humano en el centro del desarrollo productivo, no solo en grandes corporaciones, sino en las pequeñas y medianas empresas (pymes) del país.

Esta es la premisa del endomarketing, tendencia que se mueve fuerte en Colombia entre las grandes corporaciones con miles de empleados, pero que también ya contagia a las pymes, con mayor inversión hacia sus empleados, con el fin de hacer parte de las cadenas de valor en la industria.

A pesar de no ser una tendencia nueva, goza ahora de popularidad, porque reúne conceptos de felicidad, mercadeo, comunicación interna y publicidad con clientes internos (empleados), elementos que redundan en mejores resultados productivos.

“Entrega herramientas para que las empresas fortalezcan su indicador de ventas, personalizando al empleado, reconociéndolo valioso como individuo, sin importar el tamaño de la organización”, apuntó Ana Lucía Molina, directora Creativa del Grupo Baobab y organizadora del primer congreso de Endomarketing que se realizó ayer en Plaza Mayor.

Se trata, pues, de una herramienta que transforma la vida de los empleados, les genera experiencias gratas y los empodera para alcanzar sueños y metas. Un elemento para lograrlo es la comunicación interna, aquella que trasciende lo mediático. “Le habla constantemente a los empleados para generar sentido de pertenencia, pero no es una revista ni un boletín. Le habla al ser”, destaca por su parte Alejandro Fromanchuk, conferencista argentino invitado al foro.

Por eso es un error que el empresario pyme piense que tener una buena comunicación interna es exclusivo de las grandes corporaciones, cuando realmente, con pocos recursos, es aliada en los procesos de endomarketing.

“Es una forma de crear valor compartido en toda la cadena productiva, comenzando en el pequeño productor, pasando por la distribución, llegando a la gran empresa y terminando en el consumidor final”, indicó por su parte, Fernando Padilla, coordinador del Arte de Vivir, su inusual cargo en Alquería.

Cambio de mentalidad

La inversión en el talento humano rompe con el manejo tradicional del recurso humanos, porque ahora el ser es el que prima y no los trabajadores como bloque.

Por ejemplo, esta metodología contribuyó a que Alquería pasara de facturar 15.000 millones de pesos hace 25 años, a vender hoy 1,1 billón de pesos, con un Ebitda (flujo de caja disponible) que creció 725 veces, según Padilla.

Asimismo, en 2008 por cada peso invertido en la gente, regresaban 6,2 pesos en ventas a la empresa. Actualmente, por cada peso que se invierte, reciben 8,3 pesos por ventas. Se invierte más en lo laboral, pero el retorno es mayor, en este caso.

Otro ejemplo para los empresarios pyme de Medellín, que asistieron ayer al evento en Plaza Mayor, lo aportó Alejandro Vélez, gerente de Desarrollo internacional de la banca más humana de Bancolombia.

Dijo que la estrategia por las personas no necesariamente apunta a mejorar la productividad: “no vemos a las personas como un medio. El enfoque humanista busca entenderlas mejor para que ellas se sientan valoradas en su trabajo, hagan mejor las cosas, tengan más confianza, resuelvan conflictos y cristalicen sus sueños”.

Los expertos coincidieron en que se debe romper el esquema tradicional en que la inversión en el talento humano está en segundo plano. Al final, esto se refleja en menores resultados .

Fuente: El Colombiano

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